El arrebatamiento de la Iglesia es una de las expresiones más consoladoras de la esperanza cristiana, pues afirma que el destino final del creyente no está determinado por el caos del mundo, sino por la fidelidad de Dios. Esta doctrina bíblica recuerda que Cristo volverá por su Iglesia para estar siempre con Él, fortaleciendo la fe, alentando la santidad y dando consuelo en medio del sufrimiento. Lejos de ser un tema de temor o especulación, el arrebatamiento invita a vivir con confianza, perseverancia y expectativa gozosa, sabiendo que las promesas de Dios son seguras y eternas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario