La
esperanza es la confianza en que ocurrirá o se logrará lo que se desea.
Muchos sueñan en lograr ser profesionales, ser comerciantes, casarse,
tener hijos, lograr tener un buen puesto de trabajo. Soñamos tener una
casa, un auto, viajar, hacernos famosos, etc. Los sueños muchas veces
alimentan las esperanzas. Sin embargo, la vida no siempre es lo que se
sueña, hay quienes alcanzan lo deseado y hay otros que no. En el mundo
no siempre se tiene lo que se anhela. Pero la biblia
nos dice que la esperanza que tenemos en Dios no será defraudada, y los
que la tienen aguardan que Cristo venga pronto, aunque han pasado
cientos de años desde que se fue nuestro Salvador mantenemos la
esperanza de que vendrá pronto a llevarse a su iglesia. El proverbista
dice: “La esperanza que se demora es tormento del corazón” (Pr. 13:12).
Muchos creyentes abandonaron este mundo sin ver realizada esta esperanza
, lo que no significa que no sucederá. Aunque las voces de los ateos,
de los agnósticos, y aun de ciertos teólogos nos digan que la segunda
venida de Cristo es pura fantasía, es una quimera que no tendrá en
ningún momento cumplimiento, pues lo que aman a Dios y creen en la
segunda venida de Jesús deben estar de acuerdo con lo que dice Pablo:
“Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es
esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo? Pero si esperamos
lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos” (Ro. 8:24-25). Así que
aunque por allí hayan muchos incrédulos que no creen en la segunda
venida de Cristo, aunque por allí hayan muchos “creyentes” que enseñen
lo mismo tú sigue afirmándote en la Palabra y cree en el testimonio
bíblico y Dios te ayude a perseverar en tu fe: “El que da testimonio de
estas cosas dice: Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor
Jesús” (Ap. 22:20).

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