martes, 9 de junio de 2026

¿PUEDE UNA NUEVA CONSTITUCIÓN CAMBIAR REALMENTE AL PERÚ?

 


Si analizamos el tema desde una perspectiva política e institucional, no es correcto afirmar que una Asamblea Constituyente "no funcionaría" necesariamente, pero sí que enfrentaría importantes dificultades en el Perú. Algunas de ellas son las siguientes:

1. Falta de consenso nacional

El Perú es un país políticamente muy fragmentado. Mientras algunos sectores apoyan una nueva constitución, otros consideran que los problemas del país no se deben al texto constitucional sino a la mala gestión pública y la corrupción. Sin un amplio consenso social, un proceso constituyente podría profundizar las divisiones existentes.

2. Obstáculos legales e institucionales

La actual Constitución establece procedimientos específicos para su reforma. Dependiendo de la interpretación jurídica y de las mayorías políticas disponibles, convocar una Asamblea Constituyente podría enfrentar cuestionamientos legales, recursos judiciales y resistencia de diversas instituciones del Estado.

3. Debilidad de los partidos políticos

Un proceso constituyente requiere organizaciones políticas sólidas capaces de debatir propuestas complejas sobre economía, justicia, descentralización, derechos y organización del Estado. Sin embargo, el sistema político peruano se caracteriza por una alta volatilidad y partidos con escasa institucionalidad, lo que podría dificultar la construcción de acuerdos duraderos.

4. Expectativas excesivamente altas

Muchas personas ven una nueva constitución como la solución a problemas como la pobreza, la inseguridad, la corrupción o la desigualdad. Sin embargo, incluso una excelente constitución no garantiza por sí sola que esos problemas desaparezcan. Si las expectativas son demasiado elevadas, la frustración posterior podría ser considerable.

5. Inestabilidad económica

Los procesos constituyentes suelen generar incertidumbre en los mercados, las inversiones y los agentes económicos. Esto no significa necesariamente que el resultado final sea negativo, pero durante el proceso pueden surgir dudas sobre las reglas futuras, afectando decisiones de inversión y crecimiento económico.

6. Riesgo de polarización

Cuando una sociedad está muy dividida, una Asamblea Constituyente puede convertirse en un escenario de confrontación política permanente. Si los distintos grupos buscan imponer sus posiciones en lugar de negociar, el proceso puede volverse conflictivo y prolongado.

7. El problema principal puede estar en la ejecución

Muchos analistas sostienen que una parte importante de los problemas peruanos no proviene de la Constitución vigente, sino de la deficiente aplicación de las leyes, la corrupción, la debilidad institucional y la falta de capacidad de gestión del Estado. Si estos problemas persisten, una nueva constitución podría enfrentar las mismas dificultades que la actual.

Por estas razones, el debate sobre una Asamblea Constituyente no gira únicamente en torno a si una nueva constitución sería mejor o peor, sino también a si existen las condiciones políticas, institucionales y sociales para desarrollar un proceso exitoso y ampliamente aceptado por la población. El verdadero desafío no es solo redactar nuevas reglas, sino construir instituciones capaces de hacerlas cumplir de manera efectiva.


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