martes, 24 de febrero de 2026

BABILONIA LA GRANDE


 “Babilonia la Grande, la madre de las rameras” no es solo una figura profética, sino un espejo espiritual que confronta el corazón humano. Representa todo sistema, pensamiento o deseo que seduce con poder, riqueza y apariencia, pero que aleja silenciosamente de Dios. Es la imagen de una humanidad que prefiere el brillo momentáneo antes que la verdad eterna. Al reflexionar en ella, no se trata de señalar al mundo, sino de examinarnos a nosotros mismos: ¿hay algo en nuestra vida que ha ocupado el lugar que solo le pertenece a Dios? Esta advertencia bíblica no busca infundir temor, sino despertar conciencia y llamarnos nuevamente a la fidelidad, a la pureza espiritual y a una fe auténtica.

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