martes, 3 de febrero de 2009

Si no diezmas, no sirves/ If you do not decimate, you are not usefull


Seguramente has escuchado esta expresión en tu iglesia. Tal vez de otra forma, pero al fin y al cabo lo que se trata de decir es que en muchas iglesias el dinero es importante, y hasta màs importante que tù mismo.
Hay congregaciones que hacen incluso, y no sè sobre què basamento bìblico, una lista, que ellos han creado, de “pasivos” sobre los que no diezman, en otras iglesias si deseas aspirar al liderazgo debes diezmar fielmente todos los meses del año. Hay otras, y me parece que es aberrante, en que el liderazgo indaga en què trabajas, y hasta te preguntan cuànto ganas, porque según eso deducen cuanto debes diezmar. Todo esto y mucho màs hacen algunas iglesias, por no decir todas para sacarle dinero a la feligresìa.
Claro està, que no quiero dejar la impresiòn que pedirle plata a los miembros de la iglesia es malo, no se entienda asì. Pero me parece que existe una tendencia materialista y hasta mercantilista en muchas congregaciones que crecen en miembros, y por ende, en dinero y que les permiten el mejoramiento de sus templos, adquisición de bienes inmuebles, mobiliario, equipos de sonido, y status econòmico del pastor, pero que estàn generando un fenòmeno, nada extraño, por supuesto, si consideramos que Jesùs advirtió sobre los peligros de convertir al dinero en un “dios” (Mt. 6:24), y Pablo, recomendara a los obispos a librarse de la “avaricia” (1 Ti. 3.3). Me refiero al fenòmeno del “amor al dinero” del cual tampoco se salvan ciertas autoridades de la iglesia, y que parece que se ha convertido en el acicate para hacer ministerio. Me atreverìa a pensar que hay quienes no estàn dispuestos a servir a Dios si no se les paga, y en muchos casos, si no se les paga bien.
Tuve la oportunidad de servir a Dios en provincias, especialmente en la parte de nuestro Perù profundo muchas veces abandonado por no decir siempre, y especialmente en el àmbito espiritual. Si usted quiere saber dònde estàn las iglesias màs descuidadas y sin liderazgo capacitado tiene que ir al interior del Perù. Las iglesias de los pueblos remotos del ande y de la selva son las màs olvidadas ,sin embargo, no quiero con esto tampoco desmerecer lo que estàn haciendo algunas iglesias de Lima para ayudar a revertir esta situación, pero le aseguro lo que se hace es muy poco.
Son estàs zonas abandonadas donde existe poco liderazgo capacitado, como dije, y deseoso de servir a Dios. Tuve la oportunidad de estar en el departamento de Huànuco en la provincia de Dos de Mayo, de las màs de 20 iglesias que habìa allì de mi denominación, sòlo la mìa tenìa pastor, y sòlo le hablo de mi denominación. Sè que hay muchos pastores que no les interesa ir a las provincias porque una de las razones para no hacerlo, se lo aseguro, es el dinero, y es que muchas de esas iglesias no estàn en capacidad de sostener a un pastor; pero hay otros que buscan sus comodidades y esta es otra razòn de porquè tampoco quieren ir a esos lugares. Me acuerdo que conocì a un colega que tenìa a su cargo 20 iglesias, y el hombre tenìa que caminar horas y horas para visitar cada una de ellas, en muchos casos tenìa que estar un dìa en cada iglesia, y yo le preguntè en cierta ocasiòn porquè no solicitaba apoyo de Lima, porque en Lima hay pastores, perdòneme la expresión “hasta para regalar”. Y èl me respondiò con una sonrisa: “Hermano, muchos siervos no quieren venir aquì porque lo primero que preguntan es si hay agua, luz y cuànto pagan, y cuando les digo que no les puedo ofrecer lo que ellos piden, pero sì la garantìa del apoyo de nuestro Dios que nunca deja de suplir a sus siervos, pues suena como un lirismo para muchos de ellos que al final, no les interesa.”
Le aseguro que si estas iglesias estuvieran bien económicamente, probablemente otra serìa la realidad.
Se da cuenta que por un lado vemos iglesias sumidas en la pobreza y el abandono y la falta de pastores que se interesen por ellas; y por otro vemos la abundancia econòmica y la cantidad de siervos que estàn esperando su oportunidad para ser llamados a servir en ellas, porque, perdòneme la franqueza, mejor es servir a Dios donde hay plata. ¿Y porquè de esta situación? Porque hemos enseñado ,y mal por supuesto, que el ministerio està condicionado al dinero. Como dice Spurgeon, sobre aquellos que les interesa màs el dinero que la iglesia, y que dicen: “Si no hay plata, no hay Padre nuestro”, equivocadamente piensan que el ministerio es una forma de trabajo rentable, y si no te pagan no prediques. ¿Me pregunto si esta forma de hacer ministerio le agrada al Señor?, ¿si debo condicionar mi ministerio a cuànto me paguen? ¿Si debo exigir a la iglesia que diezme, porque “es un mandato de Dios”, pero probablemente oculto intereses mezquinos usando la palabra de Dios?
Pero por otro lado, el status de vida de muchas iglesias y sus proyectos ambiciosos que demandan mucho dinero, fácilmente pueden ser disfrazados por motivos espirituales, pero puede que estèn escondiendo en realidad “una avaricia santa”, que no es otra cosa sino una motivación carnal y materialista.
El dinero es necesario, pero le aseguro que Dios sin dinero puede hacer que su Reino se extienda. Jesùs no invirtió millones para hablar del Reino de los Cielos en la antigua Palestina, y mire los tremendos resultados que obtuvo. Los apòstoles no tenìan plata para invertir en evangelismo y sin embargo , el Señor añadìa “dìa a dìa al los que habían de ser salvos” (Hch. 2:47); el apóstol Pablo no tuvo una fortuna para las misiones, pero nadie como èl que llevò el evangelio por varias naciones. Mientras que hoy por hoy muchos “pastores” se preocupan por el dinero, el Señor se preocupa por las almas; mientras hoy muchos lìderes se preocupan en modernizar sus templos y hacerlos màs atractivos, y por supuesto, todo esto con el diezmo de sus feligreses, Dios està preocupado de los millones que se mueren y se van al infierno, y pocos se interesan en ello. Recuerda que el Señor hace su obra no con nuestro dinero, sino con su poder. Pienso que debemos redescubrir lo que Dios nos ha enseñado y que lo sabemos de seguro, pero solemos olvidarlo, que Dios no necesita nuestros recursos para extender su Reino, El, tiene los suyos propios: “No con ejèrcito, ni con fuerza, sino con mi Espìritu, ha dicho Jehovà de los ejèrcitos” (Zac. 4:6).

IF YOU DO NOT DECIMATE, YOU ARE NOT USEFULL

Surely you have listened to this expression in your church. Perhaps of another form, but after all what one is to say it is that in many churches the money is important, and until more important than you. There are congregations that even do, and I do not know over which biblic basement, a list, that they have created, of “passives” on whom they do not decimate, in other churches if you wish to aspire to the leadership you must decimate faithfully every month of the year. There are others, and it seems to me that he is aberrant, in which the leadership investigates in what you are working, and until they ask how much you gain, because according to that they deduce whatever you must decimate. All this and much more do some churches, even all much to remove money of congregation. Clearly, that I do not want to leave impression that to request money to the members of the church is bad, it get not understand so. But it seems that a materialistic tendency exists and until mercantile attitude in many congregations that grow in members, and therefore, in money and that they allow to the improvement of its temples, acquisition of real estate, furniture, equipment of sound, and economics status of the pastor, but are generating a phenomenon, nothing strange, by all means, if we considered that Jesùs warned on the dangers to turn to the money into a “God” (Mt. 6:24), and Paul, would recommend the bishops to get rid of the “avarice” (1Ti. 3.3). I talk about to the phenomenon of the “love the money” of which some authorities of the church are not saved either, and that seems that it has become the incentive to make ministry. I dare to think that there are whom are not arranged to serve God if do not pay before, and in many cases if is not pleased to them well. I had the opportunity to serve to God in provinces, especially in the part of our deep Perù often left even always, and especially in the spiritual scope. If you want to know where are the churches more neglected and without enabled leadership you must go to Perù inside. Churches of the remote towns of Sierra and Selva have been forgotten. I do not want either with this to underestimate what are doing some churches of Lima to help to revert this situation, but I assure to you what it becomes is very little. There are abandoned zones where little enabled leadership exists, but with eager to serve God. I had the opportunity to live in Huànuco in the province of “Dos de Mayo”, where there are around 20 churches of my denomination. I were only one pastor there, and I was to visit several of them. I know that there are several pastors who do not interest to go to the provinces because one of the reasons not to do is the money, because many of churches not are in capacity to maintain to a pastor; but there are others pastors look for his comforts and this is another reason of why either want to go to those places. I knew a colleague who had to visit about 20 churches, and the he was to walk more hours and hours to visit each of them, in many cases was to be a day in each church, and I certain asked him why did not ask for support from Lima, because in Lima there are pastors, excuse me this expression “until giving”. And he said me with a smile: “Brother, many servants do not want to come here because first who ask me is if there is water, light and how much shall pay, and when I say to them that I cannot offer to them what they ask, but only guarantee the support of our God that never abandon us, it is sounds like a lyricism for many of them who does not interest to go finally.” I assure that if these churches were well economically, probably another would be their opinion. You look that on the one hand we see churches sunk in the poverty and the abandonment and the lack of pastors who are not interested in them; and by another one we see the economics abundance and the amount of servants who are hoping its opportunity to be called to serve in large churches, because, excuse me again, better is to serve God where there is money. But why of this situation? Because we have taught, and badly by all means, that the conditional ministry is to the money. As Spurgeon said, on whose interests more the money that the church, and it say: “If there is no money, there is no preaching”, wrongly they think that the ministry is a form of profitable work, and if they do not receive pay do not preach. I ask myself if this form to make ministry pleases to our Lord? , if I must condition my ministry to how much will pay me? If I must demand to the church that decimates, because “it is a mandate of God”, but probably hidden I interest stingy using the word of God? But on the other hand, the status of life of many churches and their ambitious projects that demand much money, easily can be disguised by spiritual reasons, but perhaps are hiding in fact “one holy avarice ”, which is not another thing but a flesh and materialistic motivation. The money it is necessary, but I assure you that God without money can cause that its Kingdom extends away. Jesùs did not invest million to speak of the Kingdom of Heaven in old Palestine, and watches the tremendous results that he obtained. Apòstoles does not had money to invest nevertheless in evangelism and, the Lord added day by day to those that were to be saved” (Hch. 2:47); the apostle Paul did not have a fortune for the missions, but anybody like him that took the gospel by several nations. Meanwhile at the present time many “pastors” worry about the money, the Lord worries about the souls; while today many leaders
worry in modernizing their attractive temples and doing all this with the money of their members, God is worried about million that die and go to hell, and few people are interested in it. Remember that the Lord makes his work not with our money, but only with his power. I think that we must discover again what God has taught us and we know that it is assure, but usually we forget it, that God does not need our resources to extend his Kingdom, as said scriptures:: “Not by might nor by power, but by my Spirit, says the Lord Almighty” (Zech. 4:6).

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