En
la vida tendrás conflictos de todos los tamaños y colores, tendrás problemas y
dificultades que no serán fáciles de vencer. Pero Dios nos ha dotado con la
capacidad para saber enfrentarlos. Claro que uno quisiera no tenerlos, ¿pero
qué podemos hacer? Ingresamos al mundo sin el pan bajo el brazo y con un
paquete de problemas. Ahora si tú
descubres que los problemas no vienen porque sí, pues entonces tienen una razón
de ser. Si no tienes la ayuda de Dios, la vida será más difícil, porque Dios
siempre sale a favor del que cree en Él, y lo bendice, pero si cuentas con su
apoyo entonces verás sus manos poderosas supliendo y abriéndote puertas para
que logres superar las dificultades de la vida. Dice la biblia: “Porque tú nos
probaste, oh Dios; nos ensayaste como se
afina la plata. Nos metiste en la red; pusiste
sobre nuestros lomos pesada carga. Hiciste cabalgar hombres sobre nuestra
cabeza; pasamos por el fuego y por el
agua, y nos sacaste a abundancia” (Sal. 66:10-12). Cuando uno lee este pasaje
puede imaginarse que se viene lo peor, y aún si fuera así, si tu vida está en las manos del Todopoderoso, pues nunca te
abandonará. Lo que podría pasar, por otro lado, frente a tus infortunios es que dejes de creer
en Él, y le des la espalda y prácticamente te des al abandono, en el sentido de
no querer contar su ayuda y consejo, espero que esto no suceda. Dios nunca
defrauda a los que le aman y confían día a día en Él, nadie sabe a ciencia
cierta lo que le vendrá mañana, no sabemos si será un día bendecido o lleno de
problemas, pero de algo si estoy seguro que
como dice Pablo: “…..a los que aman a
Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito
son llamados”
(Ro. 8:28). Así que no te desanimes,
mantén tu confianza en Dios que está pronto para ayudar a los suyos, y ten la
fe del salmista que decía: “Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré
mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán
aliento” (Sal. 23:4).

No hay comentarios:
Publicar un comentario