“En aquellos
días Ezequías cayó enfermo de muerte. Y vino a él el profeta Isaías hijo de
Amoz, y le dijo: Jehová dice así: Ordena tu casa, porque morirás, y no
vivirás.” (2 Reyes 20:1)
La escena
que nos presenta este pasaje es impactante. El rey Ezequías, un hombre justo
que había hecho lo recto delante de Dios, recibe un mensaje directo del cielo:
"Vas a morir. Ordena tu casa." ¿Qué haríamos si Dios nos dijera eso
hoy?
Aunque a
Ezequías se le dio una advertencia clara, la verdad es que nosotros no sabemos
cuándo llegará nuestra hora. La muerte es una realidad inevitable, pero muchas
veces vivimos como si fuésemos eternos en esta tierra. Nos ocupamos de nuestras
metas, sueños, proyectos, y postergamos lo más importante: la preparación
espiritual.
"Ordena
tu casa", le dijo Dios al rey. Esta frase no solo se refiere a lo
material, sino también a lo espiritual. Dios nos invita a examinar nuestra
vida: ¿cómo está tu relación con Él?, ¿estás en paz con los demás?, ¿has
perdonado y pedido perdón?
No es
momento de temer, sino de reflexionar. Si hoy fuera tu último día, ¿estás listo
para encontrarte con tu Creador?
Jesús lo
dijo claramente en Mateo 24:44: “Por tanto, también vosotros estad preparados;
porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis.”
Así como
Ezequías recibió una señal, nosotros caminamos por fe. Y esa fe debe llevarnos
a vivir cada día como si fuera el último, pero sirviendo como si tuviéramos
toda la vida por delante.
Aunque el
mensaje inicial fue duro, Ezequías oró con fervor y Dios le concedió quince
años más de vida. Esto nos muestra que Dios no es cruel ni arbitrario, sino
lleno de gracia. Él escucha el clamor de un corazón sincero.
Hoy es un
buen momento para decirle a Dios: "Señor, quiero estar preparado. Ordena
mi casa, limpia mi corazón, y que cada día de mi vida esté en tus manos."
No sabemos
cuándo partiremos, pero sí sabemos cómo debemos vivir: con fe, con propósito y
en comunión con Dios. Así, cuando llegue el momento, no habrá temor, sino paz.
“Enséñanos
de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.” (Salmo
90:12)
No hay comentarios:
Publicar un comentario